viernes, 29 de abril de 2011

SIEMPRE POESÍA, SIEMPRE INSUMISA

Después de la presentación de los libros de Mercedes Pinto -que dicho sea de paso están a la venta en esta librería de desquiciada librera- han sido varios los actos y entre ellos tres inolvidables tardes de poesía que paso a enumerar (y algún día llegará en que tenga fotos y sepa colocarlas):

La primera fue el sábado 26 de marzo, día que bien entrada la tarde se llenó la librería de amigas y amigos que vinieron a acompañar el primer poemario de Vivi de Miguel que lleva por título Canto a la vida. Si una persona puede medirse (qué mal me suena eso de la medida) por el apoyo que le brindan sus amistades Vivi es, sin duda, una extraordinaria mujer que estuvo arropada por numerosísimos familiares y amigos. El acto fue muy emotivo, por la presentación que sus cuñadas y compañeras hicieron de la poeta, por la lectura que ella nos regaló de sus textos y porque María Victoria, además de escribir, trabaja en Centros de Menores y estableció con el numeroso público asistente un intenso debate sobre las carencias de estas instituciones. Poesía, sí, pero poesía siempre insumisa y comprometida.

La segunda el jueves 14 de abril -el primero de lo que esperamos instituir como "Los jueves poéticos de la Librería de Mujeres de Canarias". La jornada, muy particular, consistió en la lectura de poemas de autoría propia por parte de cinco mujeronas que resultaron escribir como las reivindicadoras que son, y leer conasombrosa capacidad de comunicación. Ellas, las poetas (les pregunté y coincidimos en que nos gusta más que poetisas) eran Meme, Fe Machín, Reyes, Vivi de Miguel y Marcamar. En el acto (que estuvo a tope de gente disfrutando versos) sus voces estuvieron acompañadas por la guitarra de Jose que, entre poeta y poeta, nos deleitó con piezas de música clásica.

La tercera sesión poética (segunda de nuestros Jueves poéticos de la Librería de Mujeres de Canarias -insisto porque me dicen las publicistas que así debe ser) fue ayer, jueves 28 de abril y en ella se dieron cita (por orden de intervención) Rosa Galdona, María Teresa de Vega, Lule y María Gutiérrez. La música de la jornada corrió a cargo de las jóvenes Inés Borges (flauta travesera) y María Pérez (oboe) que nos obsequiaron deliciosas piezas individuales y a dúo. También ayer fueron muchas las amigas y amigos que acompañaron y muy bueno el ambiente que entre versos y notas se generó.

Y como aunque hay fotos (que sí, que las hay, seguro, segurito) no las tengo (una que no de para más) les dejo hoy aquí un poema que María Gutiérrez (Puri) dedica a todas las mujeres porque, nos dice, "ellas sostienen el mundo":

Yo soy la mujer
Yo grabé las figuras en la pared de las cavernas
Descueré a las bestias y curtí sus pieles
Yo cocí la carne y la sequé para servirla en las noches frías del invierno
Cosí con los tendones y agujas de sus huesos el calzado de los padres de mis hijos
Los querreros que me forzaron. Los valientes cazadores
Los jefes de los clanes. Los chamanes. Los bufones

Yo soy la mujer
Yo limpié sus mocos y su semen
Yo amamanté a sus bestias huérfanas. Y a las mías
Yo mantuve vivo el fuego
Amasé el barro de sus vasijas y las levanté, y las llené, y llené sus bocas y sus vientres
Y lo seguí hasta las trincheras para coser su camisa y sus heridas
Para llenar sus balas y secar sus ojos de la muerte

Yo soy la mujer
La esclava invisible
La niña mutilada por elhombredelacuchillasucia
La puta lapidada
La bruja de la hoguera
La loca amordazada
La concubina

Yo soy la mujer
Nunca en mí
Nunca mi dueña
Siempre en otras manos mi destino
Mi cuerpo
Mi esperanza
cercenada desde el centro

Yo soy la mujer
Yo caliento la cama de los hombres
Yo madrugo para besar su frente a pesar de su silencio
Yo podría comprender su miradausentedegarrasdespiadadas
pero no quiero
No cerraré los ojos por más tiempo
Ni ofreceré mi cerviz otro milenio

Viraré mi rumbo al sur de su camino
No voy a restañarlo de más guerras
Dejaré mi carga espesa de dolor y culpa y que la mar se lleve el pus del tiempo

Yo soy la mujer
Y con mis manos de tierra y miel
amasaré las horas y el pan cada mañana
Y un día cantaré 

 
 

martes, 19 de abril de 2011

MÁS DE UN MES

sin introducir texto y no, no puede ser. O no debe, pero el trabajo es mucho y las manitas dos que sin duda se multiplicarán porque más allá de los tópicos, las luchas intestinas, las zancadillas varias, lo cierto es que esta librería y esta librera respiran solidaridad y encuentran redes de bello tejido dispuestas a colaborar. Dicho en plata: intentaremos introducir textos en menos tiempo y hacer alarde de mayor constancia y mejor comunicación.

Pero a lo que vamos. En este mes han pasado cosas. Muchas. Y todas bellas. Y han pasado mujeres y textos de los que causan orgullo.Y la primera no contada por aquí, pero sí por otros lares, fue la presentación de dos libros de Mercedes Pinto: Él y Ella.
La presentación corrió a cargo de la catedrática de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria doña Alicia Llarena que habló con gusto y precisión de la obra de la escritora canaria, así como de su trayectoria vital. Acompañándola estaba la joven editora y recomendable escritora Talía Luis Casado que es uno de los escalones de esa editorial -Escalera- de canarias en Madrid. Fue un día inmenso de gente y conocimiento, de emociones y alegría, de copas y conversaciones. Un día que quedó plasmado a tiempo y con sentido en el blog de la editorial escalera que aquí les enlazo para que se animen y lean y de paso nos pidan libritos de Mercedes Pinto, o de Talía o de Alicia Llarena.
Desde la presentación de los libros de Mercedes Pinto ha llovido, ha soleado, ha venteado y ha hemos padecido calmas chichas; ha pasado el tiempo y más presentaciones pero esas, las que faltan, las contaremos otro día, pronto.
Hoy recordarles que la página de actividades está actualizada, que la librería se llena de libros y que pueden pedir toda la buena literatura que deseen, que intentaremos traerla fresquita.
Hoy, como siempre, agradecerle a la vida. Y a ustedes.