lunes, 24 de enero de 2011

MUJERES DE ARENA

El miércoles pasado se hizo en esta librería una lectura dramatizada del texto Mujeres de Arena, un texto del dramaturgo mexicano Humberto Robles, compuesto a partir de testimonios de mujeres en Ciudad Juárez. ¡Y qué texto! ¡Qué denuncia implacable! ¡Qué manera de gritar verdades!


En la librería la lectura, que se ha hecho se  hace y se hará en diversísimos puntos de la geografía de nuestro planeta, como pueden ver en el blog mujeres de arena, corrió a cargo de Silvia Torrents, Sigrid Ojel, Isabel Delgado, Eduardo Jiménez y Débora Ávila con la guitarra de Jesse. La puesta en escena sobria. Los movimientos mínimos y más que suficientes. La palabra certera y acusadora. El público atento, conciente, partícipe de la denuncia, sufriente... El público fue parte. Fuimos. Recibimos las palabras de las mujeres de ciudad Juárez con mezcla de impotencia, indignación, rabia, sentimiento de culpa y vergüenza, incluso. Con ganas de no ser humana, de no tener nada en común con quienes practican esos crímenes, con quienes los juistifican, con quienes los acallan, me sentí. Y no puedo decirlo porque no sé. Y no hay video de la lectura, pero sí imágenes. Y por hoy, sin que sirva de precedente, dejo las imágenes calladas y les invito a buscar el texto y dejarse golpear por sus palabras.


La actriz Débora Ávila leyendo.






                                             La palabra nos obliga a bajar la cabeza.


Rostros serios escuchando.







                                                 




                                                                                                                                     Débora y Sigrid.


No hace falta decir, pero lo diré, que fue una tarde-noche muy especial y que desde aquí agradecemos de corazón su colaboración a todas las personas que la hicieron posible, a quienes leyeron y a quienes escucharon. También a quienes no pudieron estar pero saben, escuchan, dicen.

¡Gracias!

martes, 18 de enero de 2011

A FAVOR DE LAS DIFERENCIAS

Sí. A favor de la diferencia, de las diversidades, de la variedad, que no de las desigualdades. Y procurando diferenciarnos en la oferta y las maneras andamos. O eso intento.

Hace unos días me preguntaba una periodista qué libros podía encontrar en nuestra librería que no se encuentre en otras y yo le respondía que ninguno. Y le explicaba. Los libros editados pueden ser comercializados por cualquier librero y si están en una librería pueden estar en cualquier otra. Pero no necesariamente están, ni son visibles. Y ahí empiezan las diferencias que queremos porque si bien no hay libros que no puedan encontrarse en otros lugares, sí vamos, poquito a poco, componiendo el catálogo de nuestra librería a favor del proyecto feminista por el que optamos. Y por eso, pasito a paso, vamos ocupándonos de que determinadas editoriales, determinadas colecciones tengan una presencia especial en este espacio porque queremos que se vean, porque nos parecen importantes, porque queremos convertirlas en parte de la diferencia, porque sí.

Una de esas colecciones por las que sentimos absoluta debilidad es la maravillosamente nombrada La cosecha de nuestras madres. Se trata de una colección a mi parecer exquisita de forma y fondo que publica con esmero la editorial horas y Horas, la editorial vinculada a la Librería Mujeres que lleva abierta en Madrid más de 30 años y es referencia maternal para mí. Les cuento algunas cositas de esta colección y les anuncio que, como premio por leer la entrada, tendrán una rebajita del 5% (esa es la única rebaja legal en los libros) en los títulos de la colección que compren durante el mes de enero. Y es que para seguir con las diferencias, que no las desigualdades, cada mes vamos a tener en oferta una colección o una editorial de las que nos parecen fundamentales.

La cosecha de nuestras madres es una colección deliciosa que las editoras presentan así:
Lo que nuestras madres plantaron, nosotras lo cosechamos. Plantaron libertades, sueños, desmanes, quejas, lo nuevo, lo por venir... Les dijeron que no crecería, pero plantaron. Y como lo plantado tenía fuerte raíz (por lo que algunos las llamaron radicales), todo llegó a nosotras. La cosecha de nuestras madres es una colección de textos que recoge el origen, amoroso y guerrero, de nuestro sentido libre de ser mujeres puesto en palabras. De ella obtenemos frutos y semillas que volveremos a plantar.
Y con esta magnífica presentación se han publicado ya ocho libros de factura exquisita en tipo de letra, color y olor que son:

Un cuarto propio, de Virginia Woolf
La hermana, la extranjera, de Audre Lorde
Antes de lo posible, de Adrienne Rich
La cultura patas arriba, de Librería de Mujeres de Milán
El voto femenino y yo, de Clara Campoamor
El Dios de las mujeres, de Luisa Muraro
La secreta guerra de los sexos de María Laffitte Condesa de Campo Alange, y
Zami. Una biomitobiografía, de Audre Lorde.



Una colección que ofrece frutos y semillas, que se hace imprescindible un una librería de mujeres, que marca la diferencia, que se debe conocer. Con esta colección, La cosecha de nuestras madres, abrimos una nueva sección de este blog dedicada a presentar los libros con los que, muy a gusto, trabajamos.
Vengan y vean. Seguro que se sorprenderán con las palabras de esas mujeres que nos siembran.



sábado, 8 de enero de 2011

DEUDA INTERNA

Se acumulan las informaciones no contadas y empieza a venirme la sensación de ser portadora de una terrible deuda interna. No he recibido fotos de las actividades que se han desarrollado en la librería y decido esperar unos días para acompañar las letras con imágenes debidas. Me limito hoy a anunciar que pronto tendrán cumplida noticia de la presentación del libro de Aránzazu Hdez. Piñero y del concierto de El foulard de Isadora, dos magníficos acontecimientos que tuvieron lugar los días 4 y 5 de este mes inicial. Y para no palabrear en exceso les dejo reseña de dos libros de los que tenemos a su disposición y que fueron leídos por Gara (gracias, niña solidaria) y por ella resumidos:



Abela entre dos mundos es un relato a dos voces de vidas que, sin saberlo, se necesitan para completarse. El hilo invisible que nos lo indica es la intención de adoptar de la madre de una de las protagonistas; pero no se instala en la perspectiva caritativa, sino que retrata a dos niñas valientes y verdaderamente protagonistas que toman decisiones y tienen que enfrentarse a sus propios problemas y preocupaciones.
Lo más interesante del libro, quizás, es que, al escribir la historia desde dos puntos de vista (el de la niña europea y la niña africana) el lector o lectora se identifica con los sentimientos de cada una. Esto permite dos cosas: por un lado, pone palabras a los sentimientos infantiles ante la llegada de una nueva hermana; por otro, pone rostro a la inmigración en Europa y diluye el concepto homogéneo y limitado de inmigración.
Está destinado a niños y niñas a partir de once o doce años.




(Por si quieren más les dejo aquí una crítica de las de prensa).



El niño perro
Un niño de cuatro años es abandonado y encuentra refugio en una manada de perros salvajes a las afueras de Moscú. Éste es el punto de partida de un relato descarnado, sobrio y sorprendentemente emotivo sobre la supervivencia en un mundo hostil, en el que se desdibujan las barreras entre lo animal y lo humano. La autora consigue crear un clima de angustia sorda durante toda la obra utilizando un único recurso: la juventud y soledad del protagonista, que inspira fragilidad incluso cuando físicamente se describe lo contrario. Inesperadamente, me atrapó, y al cerrar el libro tenía encogido el corazón.

(Y otra reseñita por aquí).

Y con la amenaza de volver pronto y contarles lo que se hace abandono por hoy este teclado.

Gracias, muchísimas, a Gara por contar sus lecturas, y a ustedes, siempre, por estar.
No olviden que las fiestas navideñas han terminado y que la Librería de Mujeres, para mantenerse necesita de sus apoyos así que... si van a comprar libritos, pasen a vernos.