En la librería la lectura, que se ha hecho se hace y se hará en diversísimos puntos de la geografía de nuestro planeta, como pueden ver en el blog mujeres de arena, corrió a cargo de Silvia Torrents, Sigrid Ojel, Isabel Delgado, Eduardo Jiménez y Débora Ávila con la guitarra de Jesse. La puesta en escena sobria. Los movimientos mínimos y más que suficientes. La palabra certera y acusadora. El público atento, conciente, partícipe de la denuncia, sufriente... El público fue parte. Fuimos. Recibimos las palabras de las mujeres de ciudad Juárez con mezcla de impotencia, indignación, rabia, sentimiento de culpa y vergüenza, incluso. Con ganas de no ser humana, de no tener nada en común con quienes practican esos crímenes, con quienes los juistifican, con quienes los acallan, me sentí. Y no puedo decirlo porque no sé. Y no hay video de la lectura, pero sí imágenes. Y por hoy, sin que sirva de precedente, dejo las imágenes calladas y les invito a buscar el texto y dejarse golpear por sus palabras.
Rostros serios escuchando.
Débora y Sigrid.
No hace falta decir, pero lo diré, que fue una tarde-noche muy especial y que desde aquí agradecemos de corazón su colaboración a todas las personas que la hicieron posible, a quienes leyeron y a quienes escucharon. También a quienes no pudieron estar pero saben, escuchan, dicen.
¡Gracias!




Izaskun!!! mejor descripción imposible. Gracias. Aquel día sólo falto manifestar en público nuestro más sincero agradecimiento a la Librería de Mujeres por facilitar, ceder, difundir, publicar, imprimir, mover...y hasta aflojar bombillas y hacerlo todo de manera desinteresada y con mucho cariño.
ResponderSuprimirEl lugar fue un protagonista más en la Lectura... fue una suerte encontrarlos...
Hasta pronto
Mujer3
Muchas gracias, Débora. Para la Librería fue un privilegio contar con esa lectura, con esas voces, con ese público.
ResponderSuprimirMuchísimas gracias a ustedes.
Las puertas las tienen abiertas siempre.
Un abrazo,
Izaskun