miércoles, 7 de agosto de 2013

AUTORAS IMPRESCINDIBLES: DACIA MARAINI

En el artículo anterior les comentaba la intención de esta librera de ofrecerles nombres de autoras que considera de imprescindible lectura para cualquier persona que se quiera medianamente culta en lecturas. Les decía, también, y lo repito, que es una intención utópica porque son demasiadas las autoras imprescindibles y muy corta la vida, porque siempre se escapan culturas y tiempos y porque una no es especialista en literaturas. Sin embargo, continúo en el empeño de contribuir, aunque sea un fisquito, a que consolidemos nuestras genealogías (lo decía nuestra querida Virginia y me temo que un siglo después seguimos casi en las mismas) y nos hagamos deudoras de las mujeres escritoras que nos han nombrado. 

Me planteé hacer una lista con algún tipo de lógica aceptada: orden temporal, agrupación por lenguas, o cualquier otra. Y finalmente desistí y me lanzo a proponerles autoras que considero obligatorio leer en el orden que mis lecturas y mis sentires me van dictando. Digamos que es un orden a salto de mata, un desorden que refleja las ganas de contagiarles el amor por aquellas a quienes amo, un caos.

En la entrada anterior les proponía la lectura de Edith Wharton. Hoy quiero, porque me fascina, proponerles que se acerquen a Dacia Maraini (sobre su nombre tienen enlazada una entrevista realizada este año que me parece fundamental).

Dacia Maraini (aquí el inevitable enlace a wikipedia) nació en Fiesole el 13 de noviembre de 1936 y sigue viva y activa de pensamiento y creación. Sobre su vida hasta hoy pueden encontrar numerosas referencias en la red y en las enciclopedias. Leyendo sabrán que pasó su infancia en un campo de concentración en Japón donde conoció el hambre que escribió en un extraordinario libro poético. Descubrirán que es una creadora capaz en múltiples géneros literarios: poesía, dramaturgia, guión, novela. Y, también,  que fue pareja de Alberto Moravia y gran amiga de Pier Paolo Pasolini con el que colaboró en algunos de sus magníficos guiones cinematográficos (Las Mil y Una Noches, sin ir más lejos). Además, verán que es una mujer políticamente comprometida, que no tiene pelos en la lengua a la hora de hablar de Berlusconi (no merece la pena el enlace), ni de la mafia, ni de la pobreza, ni de la opresión de las mujeres.

Pero todas esas cosas (y muchas más) las pueden encontrar en cualquier sitio y yo quiero contarles por qué la considero de lectura imprescindible, por qué me tiene fascinada además de por su evidente belleza, por qué leerla me parece un placer inmenso y creo, en consecuencia, que hay que leerla.

Les cuento:

Me adentré en la lectura de Bagheria, un exquisito libro de Dacia Maraini editado por minúscula, gracias a la recomendación de su editora, Valeria Bergalli (recomendación que nunca agradeceré lo suficiente). El libro me dejó boquiabierta por su prosa precisa y serena y lo recomendé aquí. Después, claro está, me puse a investigar a la autora y me enfadé profundamente por no haber tenido su nombre incorporado antes. Me cabreé (permítanme la expresión) porque descubrí que había visto películas con guiones suyas (La historia de Piera, por ejemplo) que me habían marcado, y sin embargo no había retenido su nombre. Me cuestioné, porque no se me olvida el nombre de Alberto Moravia, pero sí el de ella. Me sublevé porque sentí que algún filtro sigue funcionando y hace que los conozcamos más a ellos, los admiremos más, los reconozcamos más. Y entonces seguí leyendo. Y leyendo y leyendo me adentré en un conjunto de cuentos publicados por Galaxia Gutenberg, Amor robado (no dejen de leer el enlace, porque merece la pena), lleno de mujeres luchadoras que toda feminista, que toda mujer, debería leer. 

Y lee que te lee llegué al libro que ven a la izquierda y del que muy pronto (espero) les pondré una reseñita en nuestra página de novedades. Es una novela bellísima, en la que con una prosa admirable Maraini nos cuenta la vida (pero es una novela, de verdad verdad) de una antepasada suya, Marianna Ucrìa, que vivió en Sicilia en el siglo XVIII. La vida de una mujer noble, inteligente, bella y sordomuda. Y junto a su vida la de todo un pueblo, la de una isla sometida a la barbarie de la Santísima Inquisición, la de una población pobre y embrutecida, la de las pugnas entre nobleza y burguesía, la de las niñas abusadas, la de los muertos por desnutrición, la de las monjas enclaustradas por decisión familiar. La vida de un tiempo no tan lejano que se nos hace visible con palabras precisas para cada detalle, cada olor, cada paisaje.

Una novela en cuya contraportada se lee:

Sicilia, primera mitad del siglo XVIII. Mientras en Europa se imponen las ideas de la Ilustración, en Palermo Marianna Ucrìa, hija de una familia noble, está destinada al matrimonio o a la clausura, como todas sus primas y hermanas. Los matrimonios y la vida monacal tienen que servir a los intereses de los Ucrìa, que se van emparentando de este modo con las grandes familias palermitanas.

Pero Marianna es sordomuda y para comunicarse debe aprender a expresarse a través de la escritura. A los trece años la casan con un tío suyo, hermano de la madre, y trae al mundo hijos, como de ella se espera, pero su vida sólo se enriquece gracias a la lectura. Así logra conocer el mundo más allá de los estrechos confines en que la encierra su cotidianidad.

A pesar de todo, Marianna conocerá el verdadero amor y su actitud provocará el escándalo. Es ésta la historia de una mujer extraordinaria, antepasada de Dacia Maraini, que sabe afrontar la vida con valentía y pasión en un  universo fastuoso en las entrañas del cual reinan sin embargo la sordidez y la mezquindad.

Queridas lectoras. Lectores queridos. No lo duden: ¡hay que leer a esta mujer!

domingo, 14 de julio de 2013

AUTORAS IMPRESCINDIBLES: EDITH WHARTON

Hace unas semanas, tal vez un mes, una amiga que forma parte de uno de los más sólidos grupos de lectura de esta isla me comentaba, incómoda, que aunque el grupo está formado exclusivamente, y casualmente, por mujeres, son muy pocos los libros de autoras que leen y analizan. Tras el comentario surgió la petición de que desde la librería les propusiera lecturas de "calidad equiparable a la masculina" de escritoras de cualquier lugar y época: ¡tantísimas!
Tengo plena conciencia de que la labor excede con mucho mis conocimientos y mi capacidad. Pero no quiero dejar el guante en el suelo sin intentar, al menos, ofrecer una pequeña aportación indicándoles algunas autoras que leo y cuya calidad literaria me parece incuestionable. Por eso inicio este nuevo apartado de autoras imprescindibles, esperando que se animen a leerlas, y que aporten, ustedes que leen, todas las referencias y recomendaciones que consideren pertinentes.
Y empezamos, hoy, con Edith Wharton, simplemente porque ayer tuve el placer de leerme El día del entierro.


Edith Wharton, la señora que ven a la izquierda, nació en Nueva York el 24 de enero de 1862 y murió en Sant-Brice-sous-Fôret (Francia) el 11 de agosto de 1937. Su biografía pueden consultarla en la wikipedia (vergüenza debería darme citar una fuente así), aquí, y aquí, y en muchísimas otras páginas y libros. Leyendo sobre ella sabrán que se casó, y se divorció, que tuvo un amante bisexual, que también ella amó a algunas mujeres (la irresistible Mercedes Acosta, por ejemplo), que viajó con frecuencia a Europa y se estableció definitivamente en Francia en 1907, que nació en una familia rica, que trabajó con la Cruz Roja durante la Gran Guerra. Descubrirán, navegando por estas redes que se enmarañan, que escribió numerosas novelas, relatos y también poemas, que fue la primera mujer en recibir el Premio Pulitzer (en 1920, por La edad de la inocencia), que fue también la primera Doctora Honoris Causa de la Universidad de Yale, que fue miembra de la Academia Americana de las Artes y las Letras y la primera en recibir la medalla de oro del Instituto Nacional de las Artes y las Letras de Estados Unidos. Leerán, además, que fue discípula, amiga, y admiradora admirada de Henry James. Y que Francis Scott Fitzgerald, Jean Cocteau y Ernest Hemingway se codeaban con ella. Pueden descubrir, por si fuera poco, que mantuvo correspondencia con Joseph Conrad y que este, según se lee en sus cartas, la admiraba profesionalmente. Y todo dará igual, porque a Edith Wharton, como a tantas otras, hay que leerla.

Hay que leerla porque escribió La edad de la inocencia, La casa de la alegría, Ethan Frome, Francia combatiente, Encanto y compañía, y muchas obras más. Hay que leerla porque no debemos prescindir de La solterona, porque quienes leemos nos veremos obligadas a reírnos hasta de nosotras con Xingú, porque Las hermanas Bunner nos sorprenderá. Leerla porque nos gusta leer y disfrutar, porque sus relatos breves son piezas magistrales, porque El día del entierro nos dará una sobremesa magnífica. 
Hay que leerla porque las mejores páginas de reseñas de nuestro país la recomiendan (la tormenta en un vaso, la Librería de Javier, Revista de libros, El placer de la lectura, Anika entre libros y muchas, muchas más).

Les contaba al iniciar esta entrada que me solicitaron como librera que proponga autoras para leer en un grupo de lectura. Y que el empeño es complejo e inmenso. Pero ya empecé. No he leído todo lo de Edith Wharton, no soy especialista en ella ni en ninguna otra, pero he disfrutado con Las hermanas Bunner, con Xingú, con Encanto y compañía, con La casa de la alegría, con Ethan Frome y con El día del entierro. Y por eso estoy convencida de que debemos leerla, tenemos que leerla, es importante leerla. Y podemos elegir una pequeña pieza, o un relato para un momento de sobremesa. O un novelón para ocupar la semana. Da igual, porque la cuestión es, en cualquier caso, leer así que, queridas Atalantas, queridas lectoras, amigas apasionadas de las letras, no se olviden: ¡hay que leer a Edith Wharton!






domingo, 16 de junio de 2013

LETRAS HISPÁNICAS

En una librería diminuta como la nuestra, una de las formas de mostrar lo que hay dentro es a través de los escaparates. Por eso procuramos cambiar cada diez o quince días nuestra vidriera esperando que quienes pasean miren y decidan curiosear dentro. Por eso vamos a iniciar, en la página, una sección dedicada a lo que ponemos tras el cristal, para que también puedan verlo en las redes, mirar y preguntar.

Empezamos con el escaparate que teníamos puesto la semana pasada. Un escaparate dedicado a la colección Letras Hispánicas, de la editorial Cátedra. Es una de esas colecciones que nos acompaña hace mucho tiempo, tanto que están celebrando su 40 aniversario, y en la que se han publicado algunas de las mejores obras de la literatura escrita en nuestra lengua en cualquier tiempo y lugar.

Les dejamos algunas fotos y las, los invitamos, a acercarse por la librería porque podrán encontrar todos los libros de autoras publicados en la colección. Y eso quiere decir que encontrar a Ana María Matute y a Sor Juana Inés de la Cruz, a Rosario Castellano y Carmen Martín Gaite, a Gloria Fuertes y a María Zambrano, a   Emilia Pardo Bazán y a muchas, muchísimas más.




¡¡Felicidades, Letras Hispánicas!!

sábado, 23 de marzo de 2013

OLIVIA

Me confieso adicta a los álbumes ilustrados y a alguna otra cosa que no viene a cuento. Lo soy desde hace más de una década por motivos que tampoco vienen a cuento. Y me siento satisfecha de serlo.

Los álbumes ilustrados son magia en estado puro, poesía, ilusión, sueño, vida. Para mí lo son y, por eso, la sección infantil de esta librería está repleta de magníficos álbumes. No siempre son álbumes escritos o ilustrados por mujeres, pero siempre son álbumes con personajas magníficas, con historias ajenas (contrarias) al patriarcado, con mensajes de solidaridad, de crítica, de superación. De vida (sé que me repito).

En esta pequeña, minúscula, librería que cuida sus ofertas, hay una extraordinaria colección de álbumes ilustrados y yo, que los leo siempre asombrada, he decidido hoy iniciar una serie dedicada a ellos para que ustedes puedan, también, conocer algunas de las joyas que estas paredes guardan. Y para empezar he elegido uno de esos álbumes escrito e ilustrado por un hombre, un autor, Ian Falconer (odio enlazar la wikipedia pero es lo más cómodo) que ha creado una personaja maravillosa de esas que deberían estar en todas las casas porque cuando ella está la vida es mejor. La personaja en cuestión se llama Olivia y por tener tiene hasta una web propia que aquí pueden ver.

Olivia es una cerda, una cerdita más bien, y gusta de todas las cosas que hacen feliz a cualquier cerdita reivindicativa: la ópera, los cuadros de Degas, los fuegos artificiales, la música (siempre la música), los muñecos y los gatos, el rojo y la libertad. Olivia es una cerda que se mueve, que piensa y actúa, que dialoga, que se divierte, y que duerme. Es una cerdita con padre y madre y hermanos, con libros y barra de labios, con ganas de jugar y de aprender, con criterio y con errores. ¡Una cerdita necesaria!

Olivia es una personaja ideal, una referente distinta, una cerda empoderada, una sujeta entrañable.

Olivia es una cerda aventurera, una cerda aprendiza, una cerda viajera. Es una cerda que viaja, piensa, decide, sueña.

Olivia es la protagonista de una serie de álbumes, creados por Ian Falconer, que han sido editados en español por Fondo de Cultura Económica. Una serie de álbumes que pueden conocer acercándose a nuestra librería porque soy adicta a los álbumes ilustrados y disfruto con Olivia

Esta es Olivia:


Vengan a conocerla

domingo, 3 de marzo de 2013

EN EL PRESENTE DESDE EL PASADO: FONDO DE CULTURA ECONÓMICA EN NUESTRA LIBRERÍA

Hace muchos muchos años, las estanterías de la estudiante que fui tenían numerosos libros de una editorial que me ayudó a crecer: Fondo de Cultura Económica. En libros de esa editorial cuyo anagrama nunca me abandonó me introduje en El Capital de Marx y en la filosofía de mi admirada María Zambrano.

Y pasó el tiempo y permanecieron los libros, y tuve hijos que se criaron rodeados de extraordinarios álbumes ilustrados que llevaban el mismo sello, de historias inolvidables como las que Oliver Jeffers creó en su Perdido y encontrado.

Y siguió pasando. Y un buen día me vi con una librería en las manos y supe que quería tener libros de esa editorial que tanto bien me hizo. Y peleé por conseguir la poesía de Esther Seligson hasta lograrlo.
Y siguió pasando el tiempo. Y hoy, casi tres años después de que estas puertas se abrieran para ofrecer libros con sentido, tengo el privilegio de decirles, de escribirles, que tenemos a nuestra disposición el fondo editorial de Fondo de Cultura Económica. Y eso es mucho, muchísimo, porque en esta editorial hay ensayos   magníficos, imprescindibles como Otramente: lectura y escritura feministas, hay autoras necesarias como Rosario Castellanos, hay novelas y poemas y hay, y no es lo de menos, una colección de literatura infantil de verdadero vértigo.

Y pasa el tiempo. Y en breve les daré cuenta de títulos específicos y les recomendaré lecturas ya leídas, pero hoy solo quiero agradecer a la editorial y sus distribuidores que hayan confiado en nosotras y pedirles a todas, a todos, que dediquen un minuto a escarbar en la red para conocer, o reconocer, los maravillosos libros que desde esta editorial, y desde esta librería, se les ofrecen. ¡Les aseguro que merece la pena!

¡Gracias, Fondo de Cultura Económica! 


¡Gracias, Troquel!

martes, 20 de noviembre de 2012

LA PRIMERA NOBEL DE LITERATURA Y OTRAS MARAVILLAS

Seguimos con la promoción de la editorial funambulista, porque todavía queda luna, y porque hay muchos títulos buenos para mostrar. Además de la colección de literadura (lo escribí bien, aunque no lo parezca), a la que se hizo referencia en la entrada anterior, hay una mesa llena de exquisiteces de autoras clásicas, de esas que siempre merece la pena releer, descrubrir y regalar.
Entre ellas la primera mujer que ganó el Premio Nobel de Literatura, en el año 1909 (y todavía estamos en la batalla de la igualdad): Selma Lagerlöf, cuya vida pueden consultar un poquito más abajo Y junto a la nobel otras extraordinarias autoras, como Edith Wharton (Encanto y compañía), Jane Austen (El castillo de Lesley), Christina Rossetti (Parecidos razonables) o Madame de Staël (Corinne o Italia) de la que Stendhal (sí, siempre citándolos a ellos como criterio de autoridad) dijo: "Madame de Staël fue un ser aparte, un ser superior de los que hay uno por siglo."
Son libros impecables por contenido y por forma. Libros cuidados de esos que da gusto leer. Y son clásicos. Clásicas. Y muchas veces vienen amigas, clientas, que nos recuerdan lo reconfortante que resulta volver a los clásicos después de voraces períodos de lecturas de actualidad. Y claro, nos hablan de Dickens, de Tolstói, deStendhal, de Flaubert. Pero también hay otros clásicos, las clásicas, autoras que tuvieron renombre en su época, que escribieron como los mejores y se codearon con ellos y que, sin embargo, no forman parte de las referencias habituales, tal vez porque ha sido más difícil leerlas, encontrarlas en las librerías, hallar referencias en cualquier espacio que se presuponga culto. Pero ellas son muchas,de estilos muy diversos, y de una extraordinaria calidad. Y algunas editoriales como Funambulista nos las acercan. Y hoy, porque está sobre esta mesa, porque es su aniversario (154 años cumpliría este 20 de noviembre), porque merece la pena, aquí va un breve acercamiento a Selma Lagerlöf:

Nace el 20 de noviembre de 1858 en Marbacka, la casa solariega, sita en la provincia sueca de Varmland, que dominará toda su vida y su obra. Con veintitrésaños marcha a Estocolmo para estudiar magisterio. Diez años más tarde,mientras se encuentra ejerciendo la enseñanza en Landskrona, publica su primero obra, 'La saga de Gosta Berling', que tiene una excelente acogida entre el público. Por entonces la familia se ha visto obligada ya, dada su mala situación financiera, a vender Marbacka. Sin embargo, Selma Lagerlöf a partir de entonces no deja de cosechar éxitos con su fructífera carrera literaria. Entre otras obras, la archiconocida 'El maravilloso viaje de Nils Holgersson a través de Suecia', que escribe en 1906 como libro de geografía para escolares por encargo del Gobierno sueco, la consagra definitivamente como la autora sueca más leída dentro y fuera de su país. Ello le permite reotrnar a Varmland y recomprar su adorada casa natal, que ampliará y reformará cuando en 1909 reciba el premio Nobel de literatura, siendo a la vez la primera mujer y el primer autor sueco en recibir tal galardón. Durante el resto de su vida, compaginará su faceta de prolífica escritora con las de terrateniente, empresaria y activista política. Muere en  Marbacka el 16 de marzo de 1940, a los 81 años de edad, dejando un abundante legado literario que -integrado por obras que han sido traducidas a múltiples idiomas y llevadas al cine- sigue encumbrándola como uno de los grandes nombres de la literatura universal.


Hoy, 154 años después de su nacimiento, queremos brindar por Selma Lagendörf con ustedes. Acérquense a explorar su libro y a tomarse un vinito a su salud. Están todas, todos, invitados.


sábado, 17 de noviembre de 2012

FUNAMBULISTA

Cambia el ciclo de la luna y se inicia un nuevo crecimiento, y cambiamos nosotras de editorial y llenamos las mesas de libros funambulistas que se pasean triunfantes sobre la cuerda floja de las ventas. Y es que, como tantas veces repetimos, cada mes lunar tenemos una editorial en promoción y les ofrecemos todos los títulos de autoras que en esa editorial se han publicado.

Esta editorial se creó en 2004 con vocación de ofrecer textos narrativos de calidad. En palabras de los editores:

La Editorial Funambulista, nacida con vocación de ofrecer textos narrativos de calidad y de apostar por la literatura pura y dura, es un proyecto cultural que quiere privilegiar la publicación de autores clásicos del siglo XX y autores contemporáneos europeos, prestando especial atención a las literaturas francófonas y a las de los países del Este del continente, dos ámbitos especialmente atractivos y novedosos para nuestro mercado. Aunque eso no significa renunciar a publicar autores de la vanguardia norteamericana, por ejemplo, o a escritores de África, Asia u Oceanía.

Para llevar a cabo nuestro empeño editorial, nos hemos querido fijar en el funambulista haciendo nuestras las palabras de Roger Caillois, quien –comentando el Zaratustra de Nietzsche– dijo del funambulista que «sólo logra su objetivo confiando en el vértigo y no intentando resistirse a él». Quizá, en ese mismo sentido, el vértigo no sea el problema sino la solución a la condición humana.

Entre las publicaciones de autoras contemporáneas que hemos selecionado para ustedes están todas las obras publicadas en español de Yoko Ogawa, la escritora japonesa que se hizo famosa en nuestro país por La fórmula preferida del profesor, y cuya última novela traducida -La piscina- ya les recomendamos en su momento. La autora destaca en todas las obras que sobre la mesita están por la delicadeza y precisión del lenguaje y la profundidad de las historias. Es, según acaba de comentarme una amiga, una escritura austera y descarnada que se adentra sin miedo en los deseos ocultos y en las contradicciones calladas. Una autora que merece la pena leer al completo.
También sobre la mesita contemporánea aparecen obras de Faïza Guène (El caso del bar Balto), joven parisina de padres argelinos que nos hace un retrato de Francia muy distinto al cultural y fastuoso que con frecuencia nos llega. Una autora que pinta los suburbios con precisión y humor y que, en palabras de la crítica de L'Express, hace "un análisis finísimo, de ritmo sostenido: rara vez alguien habrá pintado la Francia de 'abajo' con tanto acierto como jovialidad". A su lado El libro de las nubes, de Chloe Aridjis, al que Paul Auster ha calificado como "unaemocionante y lírica novela". Un poquito más a la izquierda Amarga luz, de Marga Clark, que narra la tragedia amorosa entre la esculturo Marga Gil Roësset y el poeta Juan Ramón Jiménez y que es especialmente recomendable para quienes gustamos de biografías, correspondencias y otras intimidades.
En la misma mesita libros de autoras españolas como Cristina Amanda Tur (CAT), Marta Echegaray, Teresa Ruíz y Rosa Montero, a las que se dedicará un texto especial próximamente.

Y más allá otra mesa con espléndidas clásicas, con el testamento de María Antonieta (tremenda, la señora), con obra de Edith Wharton y de Jane Austen, con libros bellos por dentro y por fuera de los que también pronto les comentaremos, y que son los que aparecen en la foto de debajo.

En definitiva libros funámbulos para todos los gustos, libros buenos y bellos, libros para disfrutar que pueden venir a degustar con nosotras. Porque hay más, porque no solo la editorial de la luna está en nuestros estantes, porque seguimos contando con todo el fondo femenino de las editoriales que hemos promocionado, que son muchas y muy buenas, y que aprovechamos para recordarles:
Impedimenta, Contraseña. Períférica, Alpha Decay, Cangrejo Pistolero, Nórdica, Lengua de Trapo. Y más. Siempre más.